"A todo el mundo le encanta hablar de 'mi"
Conferencia en el Centro Cultural de España en Buenos Aires
6 de julio, 19.00 h

Lo vivido y lo sucedido
(Una cartografía del Buenos Aires de 1998 al 2015)

Técnica mixta. 1998-2015 
340 x 80 cm

Lo vivido
Desde finales de 1998 y durante dos años y medio desarrollé sobre la pared del baño de mi estudio de la calle Trelles, en el barrio de Caballito de Buenos Aires, un mapa vivencial. Un diario cartográfico donde anotaba los sucesos que consideraba relevantes mediante códigos de formas y colores. Al marcharme de la ciudad en junio del 2001 tomé una registro fotográfico que, con el traslado, quedó en el fondo de alguna caja. Durante catorce año me olvidé de la cartografía donde quedaba anotada gran parte de lo vivido en Buenos Aires.


Lo sucedido
A partir de la existencia de ese registro de vivencias construí, catorce años después, una cartografía del recuerdo. Durante los meses de abril y mayo del 2015 me obligué al recuerdo y a su anotación sobre un mapa de Buenos Aires. Solo al termino de esta relevación del recuerdo recuperé el mapa vivencial para, a partir de los mismos códigos gráficos utilizados en él, trazar una cartografía del recuerdo. Un cartografía de lo que había sucedido.



Lo vivido


Lo sucedido



'A todos les encanta hablar de 'mi'
Brevemente -y entre otras cosas- que entiendo por infografia, y por qué, para que y que tipo de datos uso.

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Transcripción de una charla en La Bodega de Rafael, organizada por Horizontal
Barcelona 6 de junio del 2015



'La condena del telenoticias'
La Vanguardia, 4 de junio del 2015


























Un diagrama familiar
La Vanguardia, domingo 14 de mayo del 2015
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Todas las columnas en Una paradoja dominical

La lengua que se escribe con imágenes
La Vanguardia, 21 de mayo
Traslación a emoticonos del popular cuento El dinosaurio, de Augusto Monterroso
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí




Pensar con emoticonos
Al principio era la imagen, nuestro lenguaje natural. Desde el nacimiento nos comunicacmos viendo y haciendo ver. Antes de hablar correctamente aprendemos a interpretar representaciones visuales – a menudo muy alejadas de la realidad- sin demasiado esfuerzo. Más tarde, y tras años de trabajo, aprendemos a leer y escribir con mayor o menor fortuna. Lo visual nos es familiar, sencillo, amable. Como herramienta de expresión difícilmente estará al alcance de lo textual. Somos capaces de elaborar complejos mundos visuales no lineales a los que de accedemos con relativa facilidad. Mundos que difícilmente se pueden construir con la palabra,  mucho más precisa. La palabra escrita es una cultura impuesta, contra natura. Y sin embargo es la cima de la cultura: pensamos en palabras. No por saber usarla pensaremos mejor, pero no podemos pensar sin ella. La palabra es la más completa y compleja herramienta de comunicación. No todo puede ser explicado mediante imágenes y si todo puede ser explicado de forma precisa mediante la palabra.
El emoticono, aunque imagen, no es expresión. No son creados por el comunicador, son elegidos para hacer una traslación de un pensamiento, de una palabra; pero, mucho menos preciso que esta, su calidad comunicativa es deficiente. Una herramienta banal como expresión y pobre comunicativamente. Sin embargo -o quizás por eso mismo- como el fast food o la telebasura, parece haber venido para quedarse.


'Un día perfecto'
Cuantificación y aciertos de un año de deseos.

Se diseñó una diana con la superficie distribuida en ocho porciones de igual dimensión pero con con colores claramente diferenciados. A cada porción se le otorgó un enunciado. Bajo los ocho enunciados la diana debería contener todos los deseos futuros.

Durante todas las mañanas del año 2014 -a excepción de los días 18, 19 y 20 de junio- y tras pedir mentalmente un deseo, lanzaba un dardo desde una distancia de 1,5 metros intentando acertar en la zona correspondiente. Al extraer el dardo manchaba con el color del deseo pedido el lugar donde había impactado.

Los deseos conseguidos se visualizan menos que los que permanecen como deseo.

Acertar en el centro, donde confluyen todos los deseos, pronostica un ‘día perfecto’. El riesgo de apuntar a un ‘día perfecto’ consiste en que las posibilidades de que el dardo termine en una porción no deseada es mayor que en los

márgenes de la diana.

Serigrafía y acrílico sobre corcho
60 cm x 60 cm





Adaptación editorial